01Un acabado con carácter propio
El tratamiento óxido deja ver la textura del hierro y le da al frente una presencia cálida, rústica y artesanal. No es una pintura que imita: es una terminación trabajada sobre chapa real, con matices naturales que hacen que cada pieza sea única.
02Fabricado a medida en chapa calibre 18
Tomamos las medidas de tu vano y fabricamos el frente completo: guillotina, contrapesos, estructura, bajo parrilla y terminaciones. La chapa calibre 18 aporta robustez sin perder prolijidad, y el sistema se arma para que suba, baje y cierre cómodo desde el primer uso.
03Estética rústica sin resignar funcionalidad
El óxido controlado combina muy bien con ladrillo, hormigón, madera y piedra. Te asesoramos para definir si conviene en tu ubicación, cómo mantenerlo y qué interiores sumar: enlozado, acero inoxidable, módulos desmontables o regulación frontal.